Presentadora: Gracias por acudir en tan gran número a la tercera velada del programa de residencia del Festival de Jazz de Montreux, que apoya a artistas emergentes en la escena del jazz, aunque no de forma exclusiva.
Aino Salto: Los derechos de autor en el jazz son un tema muy importante porque el jazz es una música llena de energía.
Es algo muy vivo.
Orphy: Venga, vamos.
Uno, dos, uno, dos, tres, cuatro...
(comienza a sonar la música) Stéphanie-Aloysia: el programa de residencia del Festival de Jazz de Montreux sirve de escuela para músicos jóvenes.
En la programación no se trata de dar preferencia a un grupo sobre otro.
Es una mezcla, una especie de cóctel.
Como decía Claude Nobs, se parece a un ramo de flores.
Y es interesante, porque está hecho de elementos que pueden parecer incompatibles, pero donde el conjunto prevalece sobre cada una de las partes.
Músicos de todo el mundo se reúnen bajo un mismo techo.
Tienen que tocar con gente a la que no conocen de antemano y con la supervisión de mentores.
Lo que más nos gustó de Aino Salto es que su música es bastante intelectual.
Está acostumbrada a introducirse en otros universos y es una experiencia muy enriquecedora.
Mi formación musical se centra principalmente en el jazz.
Estudié composición de jazz en mi máster y ahora me dedico a diferentes estilos musicales, pero todos ellos se inspiran en cierta manera en el jazz.
Para mí, el jazz significa libertad.
Puede ser cualquier cosa.
Ir en cualquier dirección.
Empezar en cualquier lugar, terminar en cualquier parte o no terminar.
Pura libertad.
Recordad, es funk, no hay que pensar.
Funk.
No hay que pensar.
¿Sí?
(música suave) Tengo muchas preguntas sobre los derechos de autor.
Una de ellas, sin duda, es saber cómo gestionar los acuerdos y guardar respeto a las personas cuya música utilizamos, por ejemplo mediante los derechos de autor, eso es algo muy importante.
Por otra parte, el jazz es una música que tiene sus raíces en el entorno afroamericano.
Por eso, me siento como si estuviera en la casa de antepasados ajenos.
Así que quiero conocer bien el lugar.
Al llevar a cabo mi labor, tengo que asegurarme de guardar respeto a la música que interpreto y a las personas que tocan la música que me sirve de influencia.
Por ese motivo, los derechos de autor son un tema muy importante en mi proceso creativo.
Me convertí en un defensor acérrimo de los derechos de los músicos y compositores.
Me interesaba mucho el derecho.
Viene de familia.
Y, al ver cómo durante años y años la gente no sabía realmente qué recursos tenía a su alcance para defenderse...
Si puedo ayudar a otras personas a conocerse a sí mismas a través de la música ese es mi objetivo.
Desde el punto de vista de los artistas todo eso a veces parece confuso.
La gente dice, ya sabes, "¿Es importante?" "No sé si eso forma parte de mi vida." Así que la primera idea que me gustaría examinar es: ¿Cómo sería un mundo sin propiedad intelectual?
Comenzaré diciendo que en ese caso no estaríamos en esta sala.
Nada de esto ocurriría sin la propiedad intelectual.
La realidad es que forma parte de nuestro mundo.
Vivimos en ese mundo, tanto si queremos saber de qué se trata como si no.
Aprender sobre propiedad intelectual utilizando plataformas como CLIP es algo que debemos tomarnos en serio al igual que nos tomamos en serio el desarrollo de nuestro talento creativo.
En el ámbito de la propiedad intelectual no vale la improvisación.
(Suena la música) La plataforma CLIP abarca todos los campos necesarios.
Eso es algo importante, sin duda, tan importante como aprenderse las escalas musicales.